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El momento ideal para la resiembra se acerca. En esta nota, Martín Mendez, de Picasso SA, con más de 80 años de experiencia en venta de semillas de césped y semillas forrajeras, nos cuenta todo lo que se debe saber para realizar esta importante tarea.
La resiembra es una práctica muy utilizada para mantener el jardín verde todo el año, consiste en esparcir semilla (generalmente de ryegrass) sobre el césped de verano, que entrará en dormición con la aparición del invierno.
Esta cubierta verde mejora la apariencia del jardín durante el invierno y además protege al césped en dormición del desgaste del pisoteo y de la competencia con las malezas que se darán al comienzo de la primavera, cuando las especies de verano todavía no hayan despertado.
Las especies de verano más utilizadas son la "Bermuda" y el "Kikuyo". Estas especies son perennes, es decir, se mantienen vivas por varios años. Pero, durante el otoño y el invierno entran en dormición, dándole al césped un color amarillo pajizo y desluciendo así, el entorno. Al colocar las semillas de invierno nuevas, se logra que el tapiz se mantenga verde en el período en el que las especies de verano están amarillas. Luego, en la primavera, se produce nuevamente la transición de las especies de invierno a las de verano.
La época para resembrar depende del clima del año y puede extenderse bastante según las condiciones. El período de resiembra adecuado es desde la segunda quincena de marzo hasta la primera quincena de junio, aunque consideramos como momento ideal desde el 1 de abril al 15 de mayo.
La densidad de semilla a resembrar debe ser mayor a la de una siembra, porque al no colocar las semillas en una cama de siembra preparada (estamos sembrando sobre un césped instalado), hay una gran cantidad de semillas que se pierden durante la germinación y el anclaje de la planta al suelo. La semilla aconsejada para la resiembra del césped es el ryegrass (rg). Éste puede ser anual o perenne.
Por su parte, el rg anual tiene una gran difusión, debido a su bajo precio y esta es su única ventaja. Tiene un color verde alimonado y su principal defecto es la alta tasa de crecimiento que tiene durante la primavera, que obliga a realizar cortes muy frecuentes si queremos mantenerlo bien. Otra desventaja es la rápida transición que hace en la primavera. En octubre, la planta se deteriora porque está terminando su ciclo (recordemos que es anual), cuando todavía las especies de verano no han tomado su activo crecimiento.
En los últimos años han entrado al mercado variedades de ryegrass anual mejoradas para césped, con mejor color, mayor densidad de planta y transición más suave. Dentro de estos ryegrass elite podemos mencionar a "Landscapers II" y "Axcella", variedades de origen americano con alta calidad de césped.
También están los ryegrass perennes, si bien se usan en resiembra anuales, tienen la gran ventaja de ser mucho más lindos por su color, su densidad de planta, la transición porque se retiran lentamente cuando el calor es fuerte y la competencia de la especies de verano está en su máximo.
El paso siguiente a la resiembra, es la fertilización con un producto de alto contenido de fósforo que es el principal nutriente para el desarrollo de las raíces. Se puede usar fosfato diamónico o un buen fertilizante arrancador de liberación lenta para asegurar la provisión de nitrógeno en la primavera. En ambos casos, la dosis a utilizar es de 1-2 kg/100 m2. No conviene superar esta dosis para evitar, especialmente en el caso del fosfato diamónico, el quemado de las plantas.
La siembra debe hacerse esparciendo las semillas uniformemente sobre la cubierta existente y luego hacer que esta baje en la mayor proporción posible al suelo mediante un riego intenso. Una forma muy efectiva y simple es pasar con un trozo de alfombra con un tirante de madera en un extremo de forma tal que produzca la vibración de las plantas y la caída de las semillas al suelo.
Por último, la principal tarea a realizar, es el corte del césped existente bien bajo. Esto permitirá que la semilla de la resiembra otoñal tome mejor contacto con el suelo y además eliminará parte de las hojas y tallos muertos que afectarían el crecimiento futuro del césped.
Posteriormente, el riego de los siguientes 10 días es sumamente importante, debe ser intenso pero sin encharcar; y luego, cuando las plantas alcanzan los 10 cms se debe realizar el primer corte con una máquina muy bien afilada para evitar el desprendimiento de las mismas. Los siguientes cortes nunca deben bajar la altura de la planta más de 1/3 de su altura total.
Martin Mendez de Picasso SA, para Fermin Lejarza (distribuidor zonal). |