|
Cuando el invierno arriba, muchas de las plantas dejan de dar flores, lo que no significa el cese de su vida activa, sino sólo un pequeño detenimiento.
Con la llegada de los primeros fríos debemos cuidar nuestras plantas de las bajas temperaturas, las constantes lluvias, los vientos y las heladas.
Debemos observar si asoman las raíces o si sus hojas amarillean, con el fin de cambiarlas de maceta o hacerles una renovación de tierra, así como vigilar el aporte de agua, no sólo para evitar el reseco de la tierra, sino también para no llegar a la muerte de nuestras plantas.
|