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Esta conclusión es unánime, pues la historia vuelve a repetirse: vivimos momentos de crisis en los activos financieros y de incertidumbre en los mercados. ¿Cómo poner a resguardo mi capital?.
"Hay que distinguir la diferencia entre inversión y especulación", comenta el director de Le Bleu Negocios Inmobiliarios, y agrega: "... Benjamín Graham -autor del libro El inversor inteligente- explica que una inversión es una decisión de largo plazo sobre la base de hechos concretos, mientras que la especulación es una apuesta de corto plazo que apunta sólo a lograr una rentabilidad. Lo que a menudo diferencia una inversión de una especulación es el período en que las ganancias se producen y las posibilidades de predecir esas ganancias. Las decisiones vinculadas con el mercado inmobiliario se asocian a una visión de más largo plazo y de mayor aversión al riesgo. Muchos de los que adquieren inmuebles lo hacen con una visión de largo plazo, ya que se sienten más cómodos y seguros en bienes tangibles. En momentos de mayores dificultades la gente va a lo seguro. De esta manera, los inversores priorizan la seguridad de su capital por encima de las promesas de rentabilidad; valoran la solidez del ladrillo, frente a formas sofisticadas de ganar dinero que importan mayor riesgo".
Por su parte, Néstor Walenten, el presidente de la Cámara Inmobiliaria Argentina, opina: "Después de las elecciones en diferentes distritos del país, además de la Capital, y de las primarias abiertas a nivel nacional, surgen inevitables planteos para el sector... Lo cierto e irrefutable es que más allá de cualquier coyuntura la inversión en ladrillos resulta la más fuerte, sólida y segura, con la virtud de que ofrece una renta. Alguien puede decir, y con razón, que en algún momento el oro, las acciones o los bonos tuvieron rendimientos superlativos, pero en el largo plazo, y más aún para quien no está habituado a operar en esos mercados genera dudas y se prefieren los ladrillos, que además no están sujetos a los designios de las calificadoras internacionales de riesgo, los vaivenes de los mercados de capitales, las decisiones de los bancos centrales y o la Reserva Federal".
¿La política influye o no en el comportamiento del sector?
José Azpiroz Costa, director de Bullrich, opina que "salvo alguna contingencia excepcional no influye en el mercado. Eso sí, los inmuebles siguen de manera tenue en alza, y la razón es que durante el año la inflación se proyecta de forma automática en los precios. Además, la inestabilidad financiera en los Estados Unidos y gran parte de Europa causa zozobra en las monedas, que parece una ola gigante que termina por llevar a los habitantes de las arenas hacia zonas más altas".
¿Dónde pueden estar más seguras las inversiones?
Según Miguel Camps, presidente de la desarrolladora Argencons y titular de la Asociación de Empresarios de la Vivienda, "la percepción de crisis generalizada en el Primer Mundo acompañada de una depresión inmobiliaria de dudosa recuperación llevan a mirar con desconfianza las inversiones financieras e inmobiliarias en el exterior". En cambio, en relación con las inversiones inmobiliarias locales, "la construcción de edificios nuevos inquieta a los desarrolladores por el acortamiento de los márgenes, pero al mismo tiempo se mantiene firme la demanda de unidades a construir cuando se descubren buenas oportunidades. Y éstas se presentan de la mano de desarrolladores de prestigio, cuando ofrecen nuevas propuestas interesantes, en condiciones transparentes y en ubicaciones con futuro. Nosotros pronosticamos una creciente demanda para nuestras propuestas al costo, en las que se detectan terrenos de bajo costo, pero aptos para abastecer segmentos selectos del mercado".
Fuente: Diario La Nación
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