|
La falta de uno alimenta al otro; persiguen el mismo fin pero con el segundo se capitaliza mientras que con el primero se volatiliza el ahorro.
Qué dilema el de los créditos hipotecarios frente a los alquileres. Básicamente los segundos solo existirían para un pequeño universo de itinerantes, pero si existiesen reglas acorde a una nación demandante de derechos básicos, que otorgue estabilidad y previsibilidad cuanto beneficio para todos. Asalariados, profesionales jóvenes y no tanto, empresas constructoras, proveedores y sigue la lista. Además de la oportunidad de contar con un derecho tan básico como el acceso a la vivienda.
¿A quién conocés que logró cumplir con todos los requisitos y le otorgaron un crédito hipotecario? Difícil respuesta. ¿Quién no alquiló alguna vez una vivienda? Sobran los dedos de una mano para contarlos.
El año pasado, los préstamos al sector privado crecieron pero se desaceleraron con respecto al 2008. En particular, el mercado de créditos hipotecarios registró una disminución, según indica un informe del Banco Central de la República Argentina.
A la hora de las justificaciones se atribuye a la crisis financiera internacional la reducción de la tasa de evolución del mercado de créditos para financiar la actividad.
El gobierno intervino, las entidades hicieron lo propio, pero la batalla en el ring la sigue ganando ampliamente los alquileres frente a los créditos hipotecarios. La clase media sigue ajena, le resulta inaccesible cumplir con los requisitos y los ingresos aptos para calificar.
En esta Argentina que cada día pierde mas institucionalidad, la cuota de un crédito hipotecario duplica el monto del alquiler mensual… por la misma propiedad, con un monto todavía difícil de afrontar, con el fenómeno de la inflación que golpeó la puerta, entró y se sentó para quedarse.
Según muestra el sitio Reporte Inmobiliario, en nuestro país el esfuerzo salarial que demanda la adquisición de una vivienda medido en años de sueldo es del orden de los 7 años.
A pesar de las promesas de inyección de fondos del ANSES al Banco Hipotecario, para garantizar el flujo a las líneas de créditos existentes, el costo financiero siguió siendo un impedimento para el acceso a la financiación, en cualquier país normal una tasa que supere el 7% anual resulta inaccesible, en Argentina las mejores opciones duplican ese numero y consecuentemente los ingresos a demostrar se convierten en una paradoja.
Al mes de Febrero de 2010, en nuestra provincia, el valor del mt2 usado promedio alcanza U$S 980, lo que suma unos U$S 58.800 ($227.500) para un inmueble familiar. Con una entrega del 30% del valor y un préstamo del 70%, la cuota a 15 años con una tasa del orden del 15%, implica pagar mensualmente $3.076, teniendo que contar con un ingreso mínimo de $10.253. Ello representa 7,18 años de sueldo para la compra de la unidad (para compra de vivienda nueva parecieran más accesibles con tasas apenas inferiores y se puede extender el plazo a 20 años, aunque el resultado es similar).
La ecuación no cierra, a pesar de las no tan nuevas líneas de crédito, ya sean del Banco que sean, las variables: plazo, ingresos, tasas, valor del inmueble y cuotas, convierten en ilusorias la posibilidad del acceso al crédito.
Fuente: ON24 |